Collar, pipeta o comprimido: cuál le pega a tu animal
No hay uno mejor: hay uno que encaja con tu animal y con tu memoria. La diferencia está en cada cuánto hay que acordarse y en qué cubre cada uno.
El collar
Ventaja: lo pones y te olvidas hasta ocho meses. Es lo que mejor funciona para quien no quiere una tarea mensual.
Inconvenientes: se ve, se puede perder en el campo, y hay perros que lo toleran peor. En gatos, busca siempre el que lleva punto de rotura de seguridad, para que ceda si se engancha.
La pipeta
Ventaja: es la vía con más variedad de coberturas. Algunas, además de pulgas y garrapatas, cubren mosquitos y flebotomos, que es lo que importa en zonas donde la leishmaniosis es un problema.
Inconvenientes: hay que aplicarla bien sobre la piel, hay que respetar lo que diga su prospecto sobre el baño, y toca acordarse cada mes.
El comprimido
Ventaja: no deja nada en el pelo. Si en casa hay niños pequeños que abrazan al perro, o el animal se baña mucho, es la opción más cómoda. Se da como un premio.
Inconvenientes: actúa cuando el parásito pica, y cubre pulgas y garrapatas, no mosquitos. También es mensual.
Lo que no cambia elijas lo que elijas
La dosis va por peso, y ninguno de los tres sustituye a la desparasitación interna, que va cada tres meses por su cuenta.
Y el de perro no se le pone al gato: muchas pipetas caninas llevan permetrina, que es tóxica para los gatos.
Ponlo en tu calendario
Dinos qué le pusiste y qué día, y te devolvemos las fechas de los próximos doce meses, con la desparasitación interna aparte.
Calcular mis fechasLo que necesitas para esto


